¨Esos que luchan, no importa dónde, son nuestros hermanos¨
(Camilo Cienfuegos)

Camilo Cienfuegos Gorriarán nace el 6 de Febrero de 1932 en Lawton, La Habana, Cuba. Hijo de humildes españoles, su padre Ramón era un sastre anarquista que luego se acercó al socialismo. 
Estudió en la escuela de su barrio hasta que a los 8 años ingresa en la Escuela Anexa de la Academia Nacional de Bellas Artes, la cual debe abandonar por problemas económicos, por más que ya trabajaba como aprendiz de sastre en una tienda.
Con 16 años comienza a dar sus primeras manifestaciones políticas en las protestas populares contra el aumento de la tarifa de los ómnibus.
A los 21 años viaja a Estados Unidos en busca de una mejor situación económica. Pero el ambiente que el joven emigrante encontró en la Gran Manzana muy pronto lo convenció de que, en realidad, la situación social que afrontaba en su Patria exigía acciones trascendentales, que fueran mucho más allá de intentar esfuerzos individuales para sobrevivir.
 
Se trataba de un problema de todos, y como tal había que afrontarlo, con el concurso de muchos, unidos en una causa cuya materialización fuera capaz de revertir la explotación a que eran sometidos los obreros y campesinos y alcanzar un sistema político de verdadera justicia social.
Al año siguiente, en 1954, se integra a la lucha estudiantil contra la dictadura del régimen de Fulgencio Batista y en 1955, en una manifestación en honor al héroe independentista cubano, Antonio Maceo, es herido por un arma de fuego. Preso, torturado y fichado por los sicarios del régimen dictatorial, tuvo que retomar el camino del destierro en Nueva York uniéndose a la oposición revolucionaria en el exilio.
Es en esa ciudad donde supo del proyecto que encabezaba Fidel Castro, encaminado a organizar una expedición armada en México con el propósito de desembarcar en Cuba y emprender la lucha insurreccional contra la dictadura. Aquella empresa encajaba en los ideales de Cienfuegos, quien fue expulsado por las autoridades migratorias al vencerse su permiso de residencia, y fue enviado a México.
Durante su estancia en México logra establecer contacto con Fidel Castro, quien organizaba una expedición revolucionaria que regresaría a Cuba para iniciar la gesta contra el régimen de Batista. Cienfuegos fue el último elegido para la expedición del yate Granma, debido a que no tenía el entrenamiento militar suficiente.
En Sierra Maestra se destacó rápidamente por su valor, audacia y cualidades de mando, por lo que había sido ascendido a teniente, luego a capitán y finalmente el 16 de abril de 1958 fue ascendido a Comandante: 
Ese ascenso no es sólo mío, sino también de ustedes, que lo han hecho posible con su actitud”. 
Cuando se inicia la invasión ofensiva a Cuba, es Camilo el encargado de dirigir la Columna 2 “Antonio Maceo¨ junto a la Columna 8 ¨Ciro Redondo¨ comandada por el Che Guevara, con la misión de dar los golpes finales a las fuerzas de Batista.
Otro apodo de Camilo, ¨El héroe de Yaguajay¨, se debe al increíble valor con el que Camilo combatió durante nueve días a las tropas reunidas en el cuartel de esa ciudad, mientras el Che tomaba la ciudad de Santa Clara. Este golpe en conjunto marcó el fin de la dictadura y el triunfo de la revolución. 
Camilo sólo tenía 26 años.
En el recibimiento a la Caravana de la Victoria presidida por Fidel el 8 de enero y en el acto de bienvenida queda demostrada la infinita confianza del Comandante en Jefe en Camilo cuando interrumpe su discurso y le pregunta al Héroe de Yaguajay que estaba a su lado ¨¿Voy bien Camilo?¨ Y este le responde ¨ ¡Vas bien Fidel!¨
El comandante Camilo Cienfuegos era muy querido por su humildad, sencillez y sonrisa franca, incluso se llegó a comparar su popularidad con la del jefe revolucionario Fidel Castro.
Lo recordamos como el niño simpático y travieso, pero justo y honesto; como el joven audaz y valeroso, que sufre el dolor de su Patria oprimida y se rebela contra los desmanes de los gobiernos de turno; como el invicto guerrillero que, por su coraje en el combate, ganó el sobrenombre de Señor de la Vanguardia. 
Amigo inseparable de Che Guevara, Camilo tuvo el privilegio de recibir altos elogios de este, que no se caracterizaba precisamente por prodigar adjetivos. Che lo llamó El Señor de la Vanguardia, en reconocimiento al arrojo impetuoso característico de aquel al que consideraba su hermano de armas.
Muchas virtudes tiene Camilo; pero entre ellas sobresale su fidelidad a la Patria, a la Revolución y a Fidel, contra quien no quiso enfrentarse nunca.
Nuestro querido Camilo sólo contaba 27 años de edad, cuando aquel 28 de octubre de 1959 desapareció en el mar bravío para renacer convertido en una bella tradición que cada año llena nuestras aguas de flores y cariño.
Su sombrero alón, su sonrisa y su inmortal talla de héroe de la Patria son presencia viva en el recuerdo y el corazón agradecido de cada cubano, de cada latinoamericano… 
 
…la Camilo nunca abandona.”