En nuestra sociedad hablamos de trabajo pensando en aquella actividad que llevamos adelante para subsistir: para comer, comprar las cosas, pagar impuestos, y al fin y al cabo, para “ser parte” del mundo en el que vivimos.
Pero el trabajo puede significar mucho más que una actividad individual y remunerada; trabajando podemos construir, crear, transformar… y podemos hacerlo de manera colectiva, en conjunto, apuntando a fines comunes, más allá de los intereses personales, de manera voluntaria, solidaria y comprometida.

El 23 de noviembre de 1959 Ernesto “Che” Guevara hizo realidad con el ejemplo su primer llamado a realizar jornadas de trabajo voluntario. La historia recoge este hecho en la construcción
de la Cuidad Escolar “Camilo Cienfuegos”, lugar localizado en el corazón de la Sierra Maestra. Aquel sábado, junto a un numeroso grupo de seguidores, el legendario Comandante participó en una ardua jornada que se extendió varias horas. En lo sucesivo, a pesar de sus responsabilidades en la dirección del país era frecuente verlo enfrascado en las diversas tares de un constructor. Con la modestia que le acompañaba fue uno de los asistentes el 26 de julio de 1960 al acto inaugural de aquella Cuidad Escolar donde tanto sudor derramó en silencio.
Los cubanos de la época guardan muchas anécdotas surgidas en las acostumbradas jornadas de
trabajo voluntario que el Che realizaba no sólo en labores constructivas, sino también como cortador de caña en las zafras azucareras, operario en una fábrica de la gramínea que constituía el primer renglón de la economía del país o acudiendo con sus compañeros del Ministerio de Industrias a cualquier centro fabril de la capital. Fueron muchas las fábricas inauguradas por él en varias provincias y en la mayor parte de ellas se entregó de lleno al trabajo voluntario.
El 17 de octubre de 1960, el Che aconseja a los estudiantes universitarios a: “(…) tomar
contacto con la gente, no para “ayudarlos” con su conocimiento o lo que fuera -como una mujer aristocrática que da una moneda a un mendigo- sino para volverse partícipes de las fuerzas revolucionarias que gobierna Cuba hoy. Para poner sus hombros y ayudar a la revolución, y al mismo tiempo obtener experiencias que pueden ser más importantes que aquello que aprendan en las aulas.”
Desde el Movimiento de Participación Estudiantil “Camilo Cienfuegos”, conducción de la Secretaría de Extensión de la FUA trabajamos para impulsar los procesos de liberación
nacional y latinoamericana, promoviendo el compromiso de los estudiantes universitarios en tareas de vinculación, articulación y organización con la sociedad.
Basados en estas convicciones, en octubre de 2009 llevamos adelante la “Semana de Hombre Nuevo Latinoamericano”, en conmemoración al nacimiento del Che Guevara. La actividad
consistió en la participación activa en tareas de trabajo voluntario, no sólo de las agrupaciones y organizaciones, sino también de varios sectores de la comunidad universitaria en articulación con
barrios, gremios y colegios de cada una de las ciudades en que se trabajó.
Los estudiantes universitarios involucrados en esta participación solidaria devuelven de este modo a la comunidad la posibilidad de estudiar que reciben de ella poniendo a disposición su voluntad de trabajar para mejorar la calidad de vida de los miembros de la sociedad de la que forman parte, además de promover una actitud crítica, consciente y transformadora partiendo de acciones concretas.
Creemos que trabajando, luchando y reflexionando llegaremos a la transformación de un hombre que, como dice el Che, supere el espejismo del individualismo, y se sepa plenamente social, partícipe de una empresa común de la que debe constituirse como protagonista.